—He tomado una decisión.
—¿Ya decidiste que tú rama de la medicina es la urología?
—Asco, jamás. —Se quejo Eiden, su rostro se mostraba tan fresco cómo podría estar el de cualquier persona presente en el comedor. —Decidi que estoy cansado de la rutina.
—¿Y que harás respecto a eso? —Cuestiono Amélie, llevando su comida a la boca mientras yo solo escuchaba todo de fondo, como si fuera una mera sombra de ambos.
—Mi decisión es la solución.
—¿Y cual es tu decisión?
—A partir de hoy comerem