Volvimos a casa con unos resultados dudosos en manos en lugar de las tan esperadas y deseadas buenas noticias, una decepción que ahogare en comida chatarra y la ignorancia de la niña, quien aún no es consciente de los fatales resultados.
Un hemograma bastante preocupante, para ser sincera ese mal presentimiento fue solo una advertencia a todo lo que se venía encima, ya que ahora no me siento capaz de contarle a Zadkiel los resultados.
Aún así, es necesario hablar con él. Ya que para los procedi