Mundo ficciónIniciar sesiónAquel liquido que emanaba un olor agudo, se impregnaba con increíble facilidad en el suelo.
Sus cuantiosas gotas aporreaban las tiznadas cerámicas que cobijaban el piso, y se impelían lejos, expandiéndose más y más; asimismo, en las paredes, las pizcas del líquido patinaban, más bien, descendían, dejando un vestigio a su paso hasta que colisionaban en el suelo, y se aunaban a las demás gotas.
La







