El amanecer encontró a Ulva despierta antes que el sol saliera. Se había vestido con ropa de entrenamiento, práctica y ceñida, lista para comenzar lo que vendría. El aroma a madera húmeda y tierra se filtraba por la cabaña central del campamento, donde las primeras reuniones ya habían comenzado. Karsen estaba allí, extendiendo un viejo mapa sobre una mesa de piedra. Sus dedos marcaban rutas, puntos débiles, ubicaciones donde aún podrían encontrar antiguos aliados.
—Si logramos tomar el paso de L