La luz entraba a cuentagotas por las rendijas del tejado. Afuera, los pájaros comenzaban a cantar tímidamente, como si temieran romper la calma que aún reinaba dentro de la cabaña. Ulva despertó envuelta en calor. No solo por la manta que la cubría, sino por el cuerpo que respiraba junto al suyo, Fenrir. Su brazo rodeaba su cintura con fuerza tranquila, como si incluso dormido no quisiera soltarla. Su respiración era profunda, estable. El pecho desnudo subía y bajaba al ritmo lento de quien por
Delisee Escalera
Espero esten disfrutando la hisotria, me gustaria leerlas.