Estefanía se acostó en la cama, escuchando el sonido del agua cayendo en el baño. Sabía que Cristian saldría en cualquier momento y el nerviosismo no la dejaba tranquilizarse.
Durante los dos años que llevaban juntos, el sexo había sido casi diario. Las pocas veces que no ocurría, al día siguiente él se volvía especialmente insaciable.
Esta noche no iba a ser la excepción.
Sabía perfectamente que la buscaría, tal vez no solo por deseo, sino como una forma de castigo por haber intentado dejarl