Todo estaba como lo recordaba, con la diferencia de que ahora una fina capa de polvo cubría cada espacio.
Estefanía se encontró de pronto en medio de aquella sala.
Al mirar alrededor, fue como si el pasado se superpusiera al presente: casi podía ver a una versión más pequeña de sí misma corriendo descalza entre los muebles, riendo mientras su padre la perseguía en un juego que el tiempo no había logrado borrar.
Muchos muebles y adornos ya no estaban; las marcas en la pintura revelaban los hue