Paula
Observé el paquete sobre la mesa junto a la carta que reposaba en mis manos. ¿Quién era el legítimo destinatario? No lo sabía, pero pronto lo descubriría.
Los pasos de mamá me alertaron, por lo que guardé la tarjeta con tranquilidad como quien oculta una grieta bajo la alfombra.
—Oh cariño, ¿y esa caja? ¿Mandaste a pedir cosas en línea?
—Sí, lo compré porque estaba en oferta. No es la gran cosa.
Mamá asintió y sin más desapareció hacia su habitación. Yo me limité a hacer lo