La obra continuó unos instantes todavía en la playa como escenario y luego se trasladó al hotel donde la anti heroína se hospedaba. Allí se desarrollaría una trama secundaria de romance, puesto que la desvergonzada mujer de ojos verdes, que pedía favores sexuales al aire libre, que merecía una demanda por acoso y que aseguraba conocerlo, le confesó que era su novia.
Y no sólo eso, le dijo que en realidad él era un enfermo mental y por eso lo había olvidado todo. No era un prófugo de la justicia