Esta es la historia de un actor que había olvidado su libreto y al personaje que interpretaba. La primera escena era en el banco de una plaza. A pocos metros estaba el auto en que había llegado hasta allí, sin combustible. No tenía encima identificación ni billetera y sospechaba que el auto ni siquiera era suyo. Que supiera conducir ya le parecía un milagro.
La explicación que le daba a su extraña situación era que se había dado tremendo golpe en la cabeza, porque se le partía de dolor. Tan fu