Elisa se miró una vez más al espejo, convencida de que se veía hermosa y perfecta. Ya estaba lista para asistir al evento con su jefe.
—Pasaremos por alguien más —le dijo él cuando iban en el auto.
No creyó posible que se tratara de Mika. La muchachita era demasiado vulgar como para mezclarla con el trabajo. La sustituta de turno menos. Acumuló ira e ideas de carácter psicopático durante todo el camino hasta que una mujer subió al auto. Era Emilia, una nerd del departamento de informática, abie