Vlad usaba su portátil. Trabajar en la cama era algo espantoso, un suicidio a la vida marital, pero su matrimonio con Sam era de hierro. Además, quería estar con ella y conseguir un nuevo contrato al mismo tiempo. Era un hombre ambicioso.
—Esto que Sofi escribió es tan lindo, Vlad. Voy a llorar. —Sam revisaba una tarea de Sofi.
Cuando la maestra los citó, ellos ya iban planeando cuál sería el siguiente castigo de la niña. Jamás pensaron que fuera para felicitarlos. Sofi ya iba en primer año y s