"¿Quieres que hagamos nuevos recuerdos juntos?"
Esa fue la pregunta con la que comenzaría la nueva vida de Sam y Vlad. Los nuevos recuerdos nunca estaban de más, sobre todo si eran tan deliciosamente perversos como los que ellos hacían.
Terminado el cumpleaños de Ingen y sumando al festejo el compromiso, ellos se retiraron a descansar.
"Descansar" en realidad, porque se dedicaron a gastar energías en vez de preservarlas. Había toda una colección de juguetes que Vlad debía estrenar con Sam. Las