En el pasillo de la clínica, Andy caminaba de un lado a otro, incapaz de mantenerse quieto, muy contrario a Kun, que estaba sentado en completa calma, como lo estaría esperando su turno en el banco o en el aeropuerto.
¿Qué vería en él Sofi?
De sólo mirarlo le daba sueño.
El médico por fin salió y los dejó pasar a verla mientras esperaban los resultados de los exámenes.
—¡Creo que perdí la memoria! —le decía Sofi al enfermero.
Andy se quedó estático y fue Kun quien llegó hasta ella primero. T