167. La elección
La Madame hizo una seña para que escogieran la de los animales. Era claro que su tonta sobrina Hellen prefería ayudar a las mujeres. Así, todas las mujeres levantaron su brazo diestro al unísono para no dar lugar a dudas.
la respuesta fue devastadora. Todas las mujeres, al unísono, levantaron su brazo derecho. Hadriel se quedó inmóvil por un momento, incapaz de procesar lo que veía. ¿Cómo era posible? La uniformidad de sus movimientos, la coordinación perfecta, solo añadía más misterio a la sit