La carcasa de plástico del dispositivo de datos desconectado parecía fría contra la palma de Olivia, una pequeña y inútil pieza tecnológica que, sin embargo, resultaba tan peligrosa como un cable vivo. Ella se quedó inmóvil en la cocina oscura; el intenso resplandor de esa única bombilla colgante proyectaba una sombra larga y distorsionada sobre el suelo de linóleo. Su respiración llegaba en movimientos superficiales y irregulares. En el tranquilo dormitorio que se encontraba al final del corto