Amelia les hizo un gesto con la mano a la pareja para que tomaran asiento antes de sentarse ella también.
—Tengo el presupuesto final —informó—. Me mantuve dentro del monto límite que me dieron y logré incluir la gran mayoría de cosas que desean.
—¿Es en serio? —dijo la novia, soltando un suspiro—. Temía que nos dijeras que no había sido posible.
El prometido miró a su futura esposa con una sonrisa.
—Ella estaba realmente nerviosa —explicó antes de darle un beso en la mejilla.
Amelia estuvo a p