Capítulo 57: Un hijo de...
Amelia se disculpó con Dimitri y sus suegros para ir al baño. Atravesó la multitud, regalando algunas sonrisas cordiales a los invitados. Contrario a lo que había temido, la noche no estaba yendo tan mal. Incluso la madre de Dimitri le había dado una pequeña sonrisa de aprobación cuando la vio. Quería creer que se la estaba ganando poco a poco.
En las dos últimas semanas, se habían reunido casi al final del día para tomar un café. Amelia había tomado la iniciativa y felizmente ella no la había