—Eso es todo, caballeros. Nos vemos dentro de algunas semanas —dijo Dimitri, dando por terminada la reunión con la junta directiva.
Uno a uno, los hombres fueron abandonando la sala con sonrisas satisfechas, probablemente porque el último contrato que Dimitri había firmado llenaría sus bolsillos con cientos de miles de dólares durante el próximo año.
Su padre pasó conversando con uno de los accionistas, pero por un momento su mirada se desvió a él y le dirigió un leve asentimiento.
Dimitri tamb