Dimitri se ajustó los gemelos de la camisa mientras se observaba en el espejo de la habitación privada.
—Aún estás a tiempo de arrepentirte.
Tomó el saco del respaldo de la silla y se lo colocó antes de girarse hacia su amigo. Se acomodó las solapas y clavó la mirada en Blaze.
—¿De qué hablas? —preguntó con frialdad.
Blaze permanecía sentado, relajado en apariencia, con un vaso de whisky en la mano. Lo giraba lentamente entre los dedos.
—De cancelar la boda, por supuesto. Este podría ser el pe