CAMERON
—Nunca ambicioné la corona —contestó el abuelo, sorprendiéndome—. Sabía que en algún momento debía cargar con la responsabilidad de llevarla, así que me preparé desde muy joven para ser la mejor versión de mí mismo al momento en que llegara mi turno.
Fruncí el ceño, un poco inquieto por sus palabras.
—¿No llegaste a sentir que no encajabas?, ¿que era demasiado para ti?
Estas eran cosas que no podía preguntarle a mi padre, porque él tomó la corona a los trece años recién cumplidos y no v