CAMERON
La sorpresa se reflejó en los ojos de mi padre, pero asintió.
—Está bien, podemos hacer eso.
Entonces llevó una mano a mi cabeza mientras aún caminábamos y me revolvió el pelo.
—Las piezas comenzarán a moverse, así que todo se volverá un poco más complicado. Tienes que estar atento ante cualquier imprevisto.
Fruncí un poco el ceño y luego suspiré.
—No creo que intenten matarme de nuevo la siguiente ves que salga —comenté—. Considerando lo que ha pasado hasta ahora, sería estratégicament