Capítulo 42

— Bueno él es… un poco salvaje.

— ¡Un poco! — abre la boca y mira mi cuello. — ¿Estás son marcas de dedos? — frunce el ceño.

— Amiga…

— ¿Ese imbécil te lastimó? — de un momento al otro mi amiga cambia su postura, ya no parece excitada, ahora se ve más que colérica.

— No es lo que crees. — la miro nerviosa.

— Entonces, explícamelo. — se cruza de brazos y aguarda por mi explicación. Mierda.

— Lo que pasa es que mientras teníamos sexo él… se emocionó de más y…

— ¡Ese hijo de puta! — intenta irse,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP