Después de recuperarse de aquella paliza, Giovanni busca un empleo para cubrir sus gastos y supuestas deudas, pero nadie lo contrata. Cansado de no obtener resultados, decide aceptar la propuesta de su tío.
—Es la mejor decisión que has podido tomar —celebra Víctor mientras enciende un cigarrillo.
—¿Cuándo empiezo? —pregunta de mala gana.
—La señora Bellone ha estado preguntando por ti. Ha sido difícil complacerla, debido a que no quiere a otro acompañante. Le pediré el doble, estoy seguro de q