Pasado
La chiquilla de cabellera negra como su madre y ojos oscuros como los de su padre termina de hacer su tarea y guarda sus útiles escolares en la habitación que comparte con su hermana mayor.
De todos sus hermanos, ella es la más aplicada e inteligente, aunque es la menor. A su corta edad ya sabe leer, sumar, dividir y multiplicar, habilidades que aprendió sola.
En la escuela, la maestra —que es poco competente— no sabe lidiar con una niña con su capacidad intelectual, por lo que los regaños y burlas son su mecanismo de defensa para manejar las exigencias de aprendizaje de la pequeña y el no tener todas las respuestas a sus preguntas.
La niña mira la cama vacía de la hermana primogénita y se pregunta por qué se fue y la dejó sola allí. De toda su familia, ella es quien más la entiende y quien le enseñó casi todo lo que sabe, tanto las lecciones académicas como su habilidad con las plantas.
Recuerda cuando Katerina la vio leer por primera vez y la emoción en su mirada miel al lla