(Seis años después)
—¡Es imposible que aún no te hayas desarrollado! —regaño la mayor de la casa
La nueva administradora era mucho más joven que su antecesora, quien había fallecido de un infarto, culpa de la vejez.
—Te vi crecer, te vi comprarte y ¡aún me sigues diciendo que no has tenido tu primera menstruación! —exclamó con ira
A quien habían dejado como nueva administradora, era la reina de la casa, la mujer que tuvo relaciones con más hombres, y la más cotizada.
Por eso, fue la única que h