Sol llegó del hospital, agotada tras una larga jornada en el hospital. Al cruzar el umbral del apartamento, un silencio inquietante la recibió, dejó las llaves sobre la mesa y suspiró. El viento nocturno golpeaba las ventanas mientras ascendía hacia su habitación, pero unos ruidos extraños provenientes de la habitación contigua detuvieron sus pasos.
Avanzó con cautela. La puerta estaba entreabierta, dejando escapar una luz tenue. Al asomarse a través de rendija, su corazón dio un vuelco, la si