Tú sobrina está viva.
Un par de minutos más tarde, Alicia se encontraba frente a la puerta del CEO del Grupo Potter.
Con la mirada fija en la perilla y un pensamiento claro en la mente, decidió ingresar al despacho sin más. Al abrir la puerta, encontró a Walter conversando con su asistente.
La entrada repentina hizo que ambos hombres alzaran la vista. Los ojos de Walter, de un gris gélido, se estrecharon al reconocerla. El asistente, incómodo, dio un paso atrás.
—¿Qué haces aquí? —La voz de Walter cortó el aire como