El nuevo Ceo.
Después de la conversación con su familia, Michael quedó alterado; las palabras sobre matrimonio, responsabilidades y expectativas se le quedaron grabadas en la mente como un eco persistente. Aun así, respiró profundo y retomó la compostura. No podía permitirse un solo segundo de debilidad, no frente a su familia, y mucho menos frente a los directivos de la empresa. Ajustó el cuello de su chaqueta, enderezó la espalda y caminó hacia la sala de reuniones del Grupo Drucker.
Cuando abrió la puerta