Mabel
Me siento mareada y malditamente húmeda, camino con rapidez, subo las escaleras con la mirada cristalizada y el corazón palpitando a mil por hora, al punto que mis oídos zumban:
Su advertencia no causó el efecto que él deseaba, más que miedo, siento ansias de algo que no debería ni siquiera pensar, pero mi mente se encuentra nublada y mi ser embriagado como consecuencia de esa cercanía tan salvaje.
Giró el pomo de mi habitación con manos temblorosas y al cerrarse detrás de mí, respiro con