A la mañana siguiente, el ambiente en la posada había mucha tranquilidad más que de lo costumbre. Valentina y Magaly se movían rápidamente, preparando sus pocas pertenencias para el viaje a la ciudad. Al abrir la puerta de su habitación para salir, se encontraron con Richard apoyado en el pasillo, esperándolas con una expresión seria pero tranquila.
—Solo vine para acompañarlas al transporte —dijo Richard, su voz suave mientras tomaba las maletas de Valentina y Magaly. Al hacerlo, sus dedos roz