A la mañana siguiente, Magaly se dirigió a la imponente mansión de los Contreras con una determinación férrea. Su objetivo era claro: sonsacar cualquier información que pudiera arrojar luz sobre el pasado de Valentina y, por extensión, el de Richard. Al acercarse a la entrada principal, divisó a Javier a lo lejos, dando órdenes a uno de los empleados en el jardín. Una punzada de incomodidad la recorrió. Sabía que un encuentro con él inevitablemente la sometería a un interrogatorio. Con agilidad