Samantha
Llegó el gran día, el día en que uniré mi vida al amor de mi vida. Suena cliché, lo sé, pero Dios sabe que así es. Me siento feliz, ansiosa, emocionada… una mezcla tan intensa que a ratos siento que el corazón va a salírseme del pecho.
Desde aquella propuesta de matrimonio tan hermosa que Cristian preparó para mí, mi vida se volvió una constante sonrisa. Esa noche en el yate fue mágica. Hicimos el amor hasta que el amanecer nos encontró abrazados, cansados y felices. En cada caricia,