Samantha
El tiempo pareció detenerse por horas, aunque creo que solo pasaron unos minutos. Nadie dice nada.
El silencio en la habitación pesa tanto que casi puedo escucharlo. Las tres me observan con expresiones tan serias que me cuesta sostenerles la mirada. Creo que siguen procesando lo que acabo de decir, analizando cada palabra como si intentaran encontrar una lógica en mi defensa hacia Cristal.
Yo misma no sé por qué lo hago. Quizás no debería. Quizás estoy equivocada, o demasiado confund