Samantha
Estoy en la sala, sentada en el sofá, con las piernas abrazadas y la vista clavada en el suelo. Todo está a oscuras. El único sonido que se escucha es mi respiración entrecortada, mezclada con mis sollozos. Desde que las chicas se fueron, no me he movido de esta posición. Mientras tanto, Cristian permanece en su habitación, y yo no dejo de pensar en cómo todo se está yendo al carajo.
Yo no quería gritarle. No a él. Cristian no tiene la culpa de nada. Pero esta mierda me supera, me tien