Una clienta quisquillosa.
Laura aunque triste no sé dió por vencida, y buscó y buscó empleo, hasta que días después de haber sido rechazada en la agencia de modelos, encontró trabajo en una tienda de lujo.
—Estoy muy orgullosa de ti , cariño. No importa cuántas veces te caigas, te vuelves a levantar. Esa es mi hija— dijo su madre antes de que se fuera en su primer día.
Pasaron los días, y Laura pudo adaptarse rápidamente. Le gustaba mucho la tienda. El ambiente era sofisticado y elegante, con luces suaves que ilumina