— ¿Qué le paso a la puerta? —
Se encoge de hombros y no dice nada, hacemos el mismo recorrido que la primera vez que vine.
Miro con asombro que Ares ha reparado o mandó a reparar la puerta de “mi habitación”, la puerta es de color blanco y tiene unos grabados de rosas y un prado.
—Que hermoso— Las yemas de mis dedos recorren las figuras con curiosidad.
—Me alegro de que te guste… espero que el decorado igual sea de tu agrado—
Pone una de sus manos sobre el pomo de la puerta y la abre de par en