—Adelante— Contesto de forma temblorosa sin dejar de aferrarme a la sirvienta.
La puerta se abre en un rechinido escalofriante, Ares entra a la habitación y me mira a los ojos para luego resoplar un poco.
— ¿Aún no te arreglas? Nos están esperando—
Se rasca la frente y mira al suelo.
—Ehh ¿No? — Contesto dubitativa. — ¿A dónde vamos? —
Lo miro con curiosidad, suelto un leve suspiro.
—Te lo dije ayer, Hera y Zeus organizaron una fiesta en tu honor — Dice con hastió mientras se cruza de brazos. —