—Creí que ya habías vuelto al Olimpo—
—No, mi trabajo aún no termina, tengo que devolverte sana y salva al olimpo—
Asiento con la cabeza y regresamos a casa juntos.
—Por cierto… — Me detengo estando a unos metros de distancia de las puertas. — ¿Será que pueda volver por mi mochila? — Me rasco suavemente la nuca.
Ares agarra algo dentro de su carro y me lo enseña, siento un enorme alivio al ver que él lleva mi mochila.
—Ahora vamos, que todavía tenemos mucho que hacer—
Recuerdo la promesa que le