—La verdad es que… yo sólo transforme a Lamia en un monstruo, pero nunca le hice daño a tus hijos Zeus, ella… ella los mato— Unas lágrimas se deslizan por sus ojos. —Traté de detenerla, pero no pude… yo… no pude hacer nada— Aprieta los puños con fuerza. —Después de lo que paso con Hefesto… me jure a mí misma que nunca más volvería a rechazar a ningún hijo, aunque sean de tus amantes—
—Hera— Dice en voz baja mientras se acerca a nosotras. — ¿P-Por qué no me lo dijiste? —
—Suficiente sufrías por