—Ya entiendo…— Digo en voz baja.
Miro a mi hermana y asiento con la cabeza al igual que ella a mí, regreso adentro y calmo mi respiración, es la primera vez que sentía algo como eso, era un deseo tan fuerte que me hizo temblar de miedo.
Regreso a paso apresurado y cuando siento que todos esos deseos se alejan de mí, suelto un suspiro de alivio, es la primera vez que Ares desea de esa forma a alguien… aunque claro, por lo que he visto, él está muy aferrado a Afrodita y no debería impresionarme.