Capítulo catorce.
En el Reino de Lycandar, la noche estaba en calma, solo interrumpida por el suave susurro del viento. De repente, un aullido resonó a través del aire, rompiendo la serenidad. Katrina, en su habitación, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. Sin pensarlo dos veces, salió corriendo en busca de su hermano Aldric.
Aldric, saliendo de su propia habitación, fue sorprendido por la presencia de Katrina, que se le acercaba agitada.
—¡¿Lo has escuchado?! —le gritó, su voz llena de urgencia.
Aldric la