La misión había fallado rotundamente. Alder, quien en realidad había creado ese nombre como una identidad falsa y su verdadero nombre era Ariel, vaya que estaba decepcionado. No le agradaba mucho aquel nombre que le había puesto Gabrielle, una de sus camaradas; pero no era como si a él y a su equipo se les hubiera ocurrido otro mejor. Literalmente pasaron dos horas tratando el mismo quejicoso tema, que ya lo tenía hasta la coronilla de impaciencia.
Prefirió ese nombre a los otros que todos le h