Advertencia: Sutil contenido erótico
Ella no podía decir que su estancia en casa había resultado grata. Era como si algo en el centro de su pecho y en su mente se hubieran marchitado; más bien, como si algo de ella se hubiese quedado en aquel lúgubre lugar y ya no hubiera manera de traerlo de vuelta.
«Como él… —se decía mientras continuaba enredada entre sus suaves sábanas—. Es a él a quien ya no puedo traer de vuelta», pensó mientras su pecho se oprimía de dolor.
Desde aquel suceso ya todo h