Al día siguiente, el sol se filtraba a través de las cortinas de la habitación, llenándola con una luz suave y cálida. Lula abrió los ojos lentamente, sintiendo una sensación de calidez y satisfacción que la envolvía. Recordaba con claridad la noche anterior, y una sonrisa se formó en sus labios mientras giraba la cabeza en busca de Brad. No lo encontró en la cama, pero un suave aroma de café recién hecho llenaba el aire. Antes de que pudiera levantarse, la puerta se abrió despacio, revelando a