Lula se despertó lentamente, su cuerpo adolorido pero cálido entre los brazos de Brad. Lo observó por un momento, maravillada por su belleza. "Ele é tão atraente (es tan atractivo)," pensó en portugués, sus ojos recorriendo su rostro sereno y su mandíbula fuerte. El cabello de Brad estaba desordenado, un mechón cayendo sobre su frente, y su respiración profunda y constante le daba una paz inusitada. Después de unos minutos de contemplación silenciosa, Lula decidió levantarse. Deslizó cuidadosam