Brad se despertó, sin saber realmente la hora que era, parecía el amanecer. Él estaba abrazado al cuerpo desnudo de ella y podía oír su suave respiración acompasada así como observó un leve movimiento de su pecho subiendo y bajando. El tenerla así dormida y a su merced, le generó una extraña mezcla de ternura y placer. Con cuidado llevó una de sus manos hasta su entrepierna y despacio, comenzó a masajear su clítoris. Escuchó que en sueños decía "bonito", como en un susurro de placer y eso sacó