35. DERROTADA
Niko se quedó tan impactado de verla que apenas reaccionó para bajar del elevador antes de que se cerraran las puertas.
Por su parte, Kayla sintió que el corazón iba a salírsele por la boca.
—Tú, ¿qué haces aquí? —llegó a articular, aunque después de preguntar se sintió demasiado estúpida. Era obvio que no era una visita social, él iba a ver a su hijo, así como ella lo hizo.
Niko se aflojó el nudo de la corbata. De repente sudaba como testigo falso.
—Este mmm, vine a ver a Sasha —dijo con una v