34. ELLA
Niko había hecho una contribución generosa al hospital donde estaba Sasha, eso le había asegurado el tener la posibilidad de ir en un horario que no era el de visitas.
Había sido mucho dinero y por suma excepción que lo habían permitido, pero así se aseguraba de no cruzarse con Kayla.
Lo hacía solo por ella, aunque también por el bebé.
Quería que la joven estuviera tranquila en cada visita, que se recuperase bien y tranquila de lo que había sucedido. Sabía que, si lo llegara a ver, de una forma