Capítulo 7: Oscura promesa.
—No quiero sonar insensible, pero debo partir a Varkran esta noche y necesito irme con la certeza de que todo ha quedado claro entre nosotros.
La voz de Lucian era extrañamente cálida, baja y dulce. Le recordaba a esa noche del baile y eso sólo podía significar una cosa. Él estaba listo para ganar.
Él no le estaba dando una maldita opción al respecto.
Así que Saija se movió por la habitación y se sirvió su propia copa de vino, bebiendo todo el contenido de una vez y respirando a través de